martes, 6 de octubre de 2009

Compañera innombrable

Sombría soledad mecanizada
que elucubras ideas para anegarme,
la dicha desaparece en la nada
palabras sin sentido nacen al hablarme.

Fugaz y pendenciera viniste a mi lado,
absorbiste mi lucidez en un instante.
Necia compañera no me has abandonado
ni a pesar de mi esfuerzo por borrarte.

Entras fácil cual amante y nunca sales,
vociferas a mi lado omnipresente.
Alejaste la sonrisa y trajiste los males,
Hasta cuándo piensas seguir de frente.

No vaya a ser que te estaciones por siempre
sin importarte lugar ni tiempo o instantes.
No vaya a ser que un día me exaspere
y te rompa la madre con mis besos delirantes.

jueves, 1 de octubre de 2009

Sin tregua

Son ocho horas continuas sin tregua
guerra de egos intransigentes, duros,
cielo e infierno, puntos suspensivos.

Abrir tus alas y brillar tu entorno
deslumbrar con tus tonos morados,
atraer con tu aroma impecable

Burlar las redes que tiendo
cazador cazado, caza prohibida
presa que apresa a su perseguidor

Mirada profunda, triste y profunda
prácticas intencionales inmorales
rastro de ti, rastro de fuego, rastro.

Látigo que acaricia, que invade, que suena
aire caliente, brisa salada, risa y llanto
padre sin hombre, sin hijo, sin rostro.

jueves, 6 de agosto de 2009

Sandra

Frente al ángel de la independencia estaba ella,

caminando por Reforma, su belleza y su grandeza ,

Imaginaba ser la dueña del auto que limpiaba,

Y soñaba una familia a quien amar.


Sandra ¿Quién decidió lanzarte a la selva?

¿Fue tu decisión, o alguien más te obligó?

O acaso fue tu impulso de seguir a ese hombre,

cuando tu inocencia de un sorbo se bebió.



Pero no eran diferentes esos días,

cuando la soledad en tu madre se convirtió,

ella te adoptó sin importar tu consentimiento,

y te hizo vagar y vagar en la ciudad.



Sandra ahora no encuentras más remedio,

que ahogar tus sentimiento en alcohol,

mientras tanto aquel hombre que buscabas

doce tiros le han metido en la prisión.



Sandra ¿Quién decidió lanzarte a la selva?

¿Fue tu decisión o alguien te obligó?

O acaso fue tu sueño de seguir a ese hombre,

cuando tu inocencia de un sorbo se bebió.