domingo, 8 de noviembre de 2009

Nada que decir

Alguien me preguntó: ¿Por qué no escribes más seguido?. Porque no ha pasado nada interesante, porque escribir sobre la monotonía resulta patético. Porque transmitir la depresión personal al mundo no me emociona. Definitivamente, jamás escribiré en esas condiciones.

sábado, 31 de octubre de 2009

Oferta única

De por sí los domingos son patéticos sin una mujer al lado. Menos puedo soportarlos con esta gripe de perro flaco. Cambiaría cinco domingos por un viernes. Así es, la oferta está hecha: "Cambio cinco domingos por un viernes", interesados, dejar mensaje.


A nadie pareció interesar mi oferta, lo más que obtuve, después del anuncio, fue una anciana que me ofrecía un gatito en adopción. Ja, con lo que me chocan los gatos. Si lo aceptara sólo sería para hacer algún experimento con drogas o algo así.

viernes, 30 de octubre de 2009

Carta de presentación

¡Nunca tomas nada en serio! -me reclamaba siempre La Güera- y tenía razón. Desde que recuerdo, siempre me reía, la vida me daba risa. Pensaba que todas las cosas tenían arreglo, que las preocupaciones eran propias de los viejos. Aunque, entonces, escuchara el mismo reclamo día tras día.
Hasta que en algún momento, sin darme cuenta, mi cara cambió. Apareció la seriedad. Ahora pocas cosas me hacen reir, tal vez una buena película de Tin tan, o los discursos de los políticos que con desparpajo invitan a los campesinos a imitar al narco, o de plano burlarme de las cursilerías de las ilusas que se atreven a salir conmigo una noche o una tarde lluviosa.
¡Qué jodida vida! siempre con mi jeta como carta de presentación.