Cuando le dije a mi madre que dejaría la escuela cerró sus ojos, respiró profundamente, y casi estoy seguro, aguantó el llanto. De cualquier forma, la vocacional no era precisamente la mejor opción educativa. Al menos para mí. Nada tenía yo que hacer entre tornos, fresadoras y cepillos de codo.
Por eso preferí ayudarle en su negocio, un enorme puesto ubicado en uno de los tianguis populares más grandes de la ciudad. Vendíamos martes, jueves y sábados. Teníamos que levantarnos entre las cuatro y las cinco de la mañana, pues de lo contrario era imposible llegar al lugar asignado.
Nunca pensé que la ropa usada y las revistas atrasadas fueran un buen negocio.
Lo mejor, las hijas de las comerciantes vecinas, un par de ellas bonitas y lanzadas. Siempre a escondidas, buscando un pretexto cualquiera para encontrarnos en el parque cercano, besarnos, tocarnos, explorarnos. Cosas de adolescentes.
Cuaderno virtual para exponer historias, ideas, deseos, vacilaciones, tragedias. Sin datos autobiográficos.
jueves, 29 de octubre de 2009
martes, 6 de octubre de 2009
Compañera innombrable
Sombría soledad mecanizada
que elucubras ideas para anegarme,
la dicha desaparece en la nada
palabras sin sentido nacen al hablarme.
Fugaz y pendenciera viniste a mi lado,
absorbiste mi lucidez en un instante.
Necia compañera no me has abandonado
ni a pesar de mi esfuerzo por borrarte.
Entras fácil cual amante y nunca sales,
vociferas a mi lado omnipresente.
Alejaste la sonrisa y trajiste los males,
Hasta cuándo piensas seguir de frente.
No vaya a ser que te estaciones por siempre
sin importarte lugar ni tiempo o instantes.
No vaya a ser que un día me exaspere
y te rompa la madre con mis besos delirantes.
jueves, 1 de octubre de 2009
Sin tregua
Son ocho horas continuas sin tregua
guerra de egos intransigentes, duros,
cielo e infierno, puntos suspensivos.
Abrir tus alas y brillar tu entorno
deslumbrar con tus tonos morados,
atraer con tu aroma impecable
Burlar las redes que tiendo
cazador cazado, caza prohibida
presa que apresa a su perseguidor
Mirada profunda, triste y profunda
prácticas intencionales inmorales
rastro de ti, rastro de fuego, rastro.
Látigo que acaricia, que invade, que suena
aire caliente, brisa salada, risa y llanto
padre sin hombre, sin hijo, sin rostro.
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